Al menos 182 personas han fallecido en las inundaciones que han tenido lugar esta semana en Alemania y Bélgica. El primero de estos países ha confirmado 155 muertes mientras que el segundo mantiene el número de víctimas en 27.
El último balance en Alemania se produce tras la confirmación de 45 muertos más durante las últimas horas en Renania del Norte-Westfalia (oeste del país) mientras la Policía teme el hallazgo de nuevos fallecidos en la zona de Ahrweiler, epicentro de la catástrofe en el estado de Renania-Palatinado.
La zona de Alta Baviera ha sido declarada zona de desastre desde la noche del sábado tras el fallecimiento de dos personas, aunque todavía no está claro si sus muertes están directamente relacionadas con las inundaciones.
Merkel planea visitar este domingo Schuld, en el estado de Renania-Palatinado, antes de dar una rueda de prensa con la ministra principal del estado, Malu Dreyer.
SITUACIÓN EN BÉLGICA
Bélgica mantiene el balance de víctimas mortales en 27 personas aunque todavía hay 103 desaparecidos y las posibilidades de encontrarlas con vida disminuyen a cada minuto que pasa.
En Valonia, al sur del país, unos 41.000 hogares no tienen suministro eléctrico por lo que las autoridades han anunciado la liberación de fondos de emergencia para ayudar a las poblaciones afectadas.
Las autoridades han alertado de que la "situación en la red de distribución eléctrica sigue siendo extremadamente complicada". Además, la movilidad se encuentra gravemente limitada, con los servicios de trenes y autobuses suspendidos.