¿Dónde han quedado esos años en los que los niños se caían, se hacían un rasguño y se curaban con mercromina o merendaban algún bollycao?
Los tiempos cambian… Ay, ¡qué bonitos eran esos maravillosos años!
¿Dónde han quedado esos años en los que los niños se caían, se hacían un rasguño y se curaban con mercromina o merendaban algún bollycao?
Los tiempos cambian… Ay, ¡qué bonitos eran esos maravillosos años!