Para muchos restaurantes y cafeterías la única forma de garantizar la continuidad del negocio y minimizar el impacto económico de la crisis causada por el COVID-19 es ofrecer servicios a domicilio. Por ello, son muchos los establecimientos del sector de la restauración que se han sumado a ésta práctica de los pedidos a domicilio desde que se decretó el estado de alarma. “Desde que empezó esta crisis el sector de la restauración ha duplicado el servicio de comida a domicilio” explica Miguel Arellano, propietario de la empresa mallorquina Apper Street. Una plataforma de pedidos online en la que el cliente se ve reflejado con su propia marca y le permite ofrecer los productos con un trato más directo, actualizando los menús y los precios u ofertas en cualquier momento a través de una sencilla interfaz de gestión.
Precisamente detalles como estos, añade Arellano, “son muy necesarios ahora mismo ya que la tendencia está cambiando radicalmente”. “Un ejemplo de ello lo vemos en nuestra propia empresa donde en poco menos de dos meses hemos pasado de 75 establecimientos a más de 150”, explica.
Además, estos clientes han duplicado y hasta triplicado las ventas de sus negocios gracias a la aplicación, que tan sólo supone un coste mensual de 99€ y sin comisiones añadidas a cada uno de los pedidos que reciben.
Así, a diferencia del resto de aplicaciones o webs de comida a domicilio, Apper Street se posiciona como la alternativa local a empresas como Just Eat o Glovo. Una herramienta de marketing gastronómico que permite a los establecimientos gestionar todos los aspectos de su negocio desde las ofertas o precios hasta el reparto a domicilio, lo que evita intermediarios y favorece una relación más directa con el consumidor final.
La tendencia de los consumidores cambia de manera exponencial debido al uso de internet y todas sus facilidades, y más ahora con el confinamiento que nos invita a pedir a domicilio debido a las restricciones que tenemos. Por supuesto, el servicio que se ofrece siempre debe estar elaborado y entregado con las máximas garantías de higiene y seguridad.