Las prioridades para el Govern en materia laboral pasan en primer lugar por la falta de mano de obra que sufren las empresas, una realidad que afecta al 39 por ciento de las empresas españolas. Esa tasa sube al 50 por ciento en los sectores de hostelería y construcción.
En la sesión plenaria del Parlament celebrada este martes, el conseller de Empresa, Empleo y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, ha sido interpelado por la diputada socialistas Malena Riudavets por su opinión respecto a la reducción de jornada de 37,5 horas propuesta en el pacto entre PSOE y Sumar.
En su respuesta, Sáenz de San Pedro ha asegurado que esa propuesta “no se ajusta a la realidad de Baleares ni a la de nuestro mercado laboral”, por lo que ha presentado las prioridades del Ejecutivo de Marga Prohens en ese campo.
“Lo que preocupa a las empresas es la falta de mano de obra y esa es nuestra prioridad”, ha apuntado el conseller, quien ha recordado que la comunidad “está casi en pleno empleo, pero las empresas tienen dificultades para encontrar mano de obra cualificada”.
“Otro problema que tienen las empresas es captar y formar a los trabajadores para cubrir sus necesidades”, ha señalado el conseller, quien ha subrayado que “garantizar que las empresas encuentren trabajadores, la formación de los trabajadores y la conciliación laboral son nuestras prioridades y es en eso en lo que estamos trabajando”.
La falta de mano de obra cualificada no es en absoluto un problema que afecte únicamente a Baleares. De hecho, según la última Encuesta del Banco de España sobre la Actividad Empresarial, correspondiente al tercer trimestre del año, el 39 por ciento de las empresas españolas tienen dificultades en este ámbito, 5 puntos más que en el trimestre anterior. Esa tasa sube hasta el 50 por ciento cuando se trata de los sectores de la hostelería y de la construcción
De esa encuesta se extrae también que el 40 por ciento de las empresas ha tenido que reducir el número de contrataciones previas y el 16,1 por ciento ha reducido sus despidos. Además, el 38 por ciento ha visto crecer sus costes salariales por este motivo y un tercio de las empresas consultadas reporta efectos negativos sobre sus niveles de producción o ventas.
Los perfiles en los que la falta de mano de obra es más acusada son aquellos que requieren Formación Profesional media o superior, si bien la dificultad para retener a los empleados que ya se tienen es mayor entre los trabajadores de baja cualificación y, entre ellos, los de la rama de actividades administrativas.