Georgie Dann bien podría haber dejado en su legado musical alguna canción con algo de ritmo para despedir el verano y dar la bienvenida a la vuelta al cole; más que nada para motivar a los que el próximo lunes retoman sus labores profesionales en los centros educativos de nuestro país. ;
Sí, es verdad: los docentes, demonizados por la sociedad en general, han gozado de dos meses de vacaciones; pero no es menos cierto que son merecidísimas puesto que el trabajo en los colegios e institutos no es nada fácil. De hecho, ahora mismo son ya las familias quienes loan a los profesores y desean que sus hijos vuelvan a las aulas para reanudar las rutinas del otoño-invierno.
Es por ello que no debemos desvirtuar la insigne labor de los docentes. Para ello ya está el Gobierno. Si, lamentablemente es así. El Ministerio de Universidades ha elaborado un borrador de normativa en la que virtualiza en casi su totalidad el master de formación del profesorado. ;
En estas páginas ya he analizado en pretéritas ocasiones este hecho. Si todos convenimos que la educación es uno de los pilares para que nuestra sociedad progrese, esta decisión no hace más que desvirtuar la función social de la escuela. Si para lograr que el docente tenga el reconocimiento social que se merece, esta decisión no contribuye a lograr el objetivo. Si lo que pretendemos es que nuestro país tenga los maestros y profesores mejor formados, esta decisión va en dirección opuesta. Si lo que pretendemos es que nuestros alumnos logren el éxito educativo para que podamos competir en el exterior con conocimiento, ésta no es una propuesta acertada.
Ya dicen que el ser humano es de memoria corta y es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Durante la pandemia virtualizamos el sistema educativo. Tras ella, analizamos los resultados y las consecuencias. Hace un par de años tenemos el tema de la digitalización de la educación encima de la mesa. Algunos países empiezan a eliminar lo digital; otros se atreven a regular su uso. Algunos centros se empiezan a plantear la retirada paulatina de las pantallas.
Y yo me pregunto: con todas estas piezas encima del tablero, ¿por qué el gobierno de España decide elaborar esta normativa? ¿cuál es la intención? ¿cuál es el objetivo? ;
Lo que está claro es que hay muchas preguntas y pocas respuestas. Y el borrador de orden ministerial no da respuesta a estas incógnitas. Más lejos de disipar genera más inseguridad. Esto es, el poder ejecutivo debería legislar para mejorar el sistema y no empeorarlo. ; Y con estas alforjas no hay peor manera de empezar el curso porque lo que está claro es que otra educación es posible.