La semana pasada se decidió, en Pleno Ordinario con el voto a favor de todos los grupos, la modificación de la Ordenanza de Bienestar Oficial para adaptarla a la nueva Ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales y para implementar la metodología ADN canino: un censo municipal de ADN de perros con el objetivo de fomentar los actos cívicos y mejorar la convivencia.
De esta forma, todos los propietarios de perros del municipio deberán registrar el ADN de sus mascotas mediante una sencilla prueba de saliva. Se trata de un simple trámite gracias al cual también será posible identificar a los perros robados o abandonados a los que se les ha extraído el chip.
Para facilitar el proceso, el Ayuntamiento de Sencelles iniciará una campaña informativa a finales de verano y correrá con los gastos de todos los perros que se registren hasta diciembre de 2024.
Una vez realizado el censo, se procederá a la recogida de muestras ya sancionar, ya que los agentes de la Policía Local ya no tendrán que cazar a los infractores in fraganti, principal motivo por el que esta conducta terminaba la mayor parte de las veces sin sanción.
La sanción tanto por no registrar al animal en el padrón de ADN como por no recoger debidamente los excrementos de los perros, oscilará entre de entre los 100 y los 1.000 euros.