Expertos jurídicos han expresado sus dudas de que el juez
Castro pueda proceder en la práctica al embargo del palacete de
Pedralbes y otras propiedades de
Iñaki Urdrangarín para que éste pueda hacer frente a la fianza civil de 6'4 millores de euros impuesta por este magistrado al yerno del monarca y su exsocio
Diego Torres.
Las dudas se centran en el hecho que el palacete tambié es propiedad de la infanta
Cristina, que está desimputada por decisión de la Audiencia de Palma, que revocó el auto de imputación de la hija del Rey, dictado por Castro. La Fiscalía Anticorrupción también se mostró favorable a esta desimputación. De esta forma, y al ser copropietaria de estos bienes inmuebles, Cristina no puede ser perjudicada de forma ostensible por este embargo.
El palacete de Pedralbes, residencia del matrimonio, sería el
origen de los negocios de Urdangarín a través de Nóos, al tratarse de una residencia carísima. Se ha insitido repetidas veces en la frase que supuestamente le dijo el Rey a Urdangarín cuando se casó con Cristina: "No quiero que mi hija viva en un piso".