El Grupo parlamentario de Vox en Baleares saltó este lunes por los aires tras anunciar cinco de sus miembros la expulsión de los otros dos. Toca ahora vislumbrar qué ocurrirá con este partido en la Cámara balear. El reglamento abre la puerta a que los cinco díscolos, que serán expulsados del partido, puedan formar ahora grupo propio.
Algo menos de dos horas tardó el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, en anunciar la expulsión de los cinco diputados que habían abierto la puerta de salida a sus dos compañeros del grupo parlamentario en Baleares.
Así, Idoia Ribas, Sergio Rodríguez, Agustín Buades, Manuela Cañadas y María José Verdú sabían ya que su destino estaba muy lejos de la sede que actualmente tiene la formación en la calle Francesc de Borja Moll de Palma.
Queda ahora por aclarar quién formará parte del grupo de Vox en la Cámara Balear. Si nos ceñimos a lo que indica el Reglamento del Parlament, no lo hará nadie porque unos no pueden y a otros no les dan los números.
Por un lado, los cinco díscolos serán seguro expulsados de un partido que ha llegado incluso a calificarles de "sujetos". Seguramente, ellos tampoco querrán seguir allí. No tendría, pues, sentido que siguieran llevando en su denominación la palabra 'Vox'.
Pero el artículo 24 del Reglamento de la Cámara abre la puerta a que puedan formar grupo. Así, en su apartado 1, esta norma indica que "también podrán constituirse grupos parlamentarios en los diez primeros días de cada periodo de sesiones, siempre que los diputados y las diputadas que los conformen hubiesen constituido un grupo parlamentario que se hubiese disuelto o sean diputados y diputadas de nueva incorporación al Parlamento como consecuencia de la dimisión de uno o de diversos diputados o diputadas".
Ya en el apartado 3, apunta que "en el mencionado escrito, que irá firmado por todos los diputados y las diputadas que deseen constituir el grupo, deberán constar la denominación de éste y los nombres de todos los miembros, de la persona que sea portavoz y de los diputados y las diputadas que, eventualmente, puedan sustituirla".
Así pues, cabe esperar que esos cinco diputados -que no parece que vayan a dejar su acta tal y como les ha pedido su excompañera de grupo y presidenta Patricia de las Heras-, formen grupo nada más comenzar el próximo periodo de sesiones, cuya primera sesión plenaria tendrá lugar el 6 de febrero.
En cuanto a los dos expulsados del grupo, pero no del partido, no podrán constituir un nuevo grupo, ya que como señala el artículo 23.2, "los grupos parlamentarios, exceptuando el Grupo Mixto, estarán formados, al menos, por tres diputados y/o diputadas".
Y en el caso concreto del actual presidente del Parlament, Gabriel Le Senne, el apartado 8 del artículo 25 señala que "los diputados y las diputadas que dejen de pertenecer a su grupo parlamentario perderán el derecho a ocupar el lugar que ocupaban hasta este momento en los diferentes órganos del Parlamento".
Así pues, en un solo día, Le Senne a visto alejarse en pocos minutos tanto su pertenencia al grupo parlamentario con el que accedió al cargo, como el propio cargo institucional que ocupaba, el segundo por orden jerárquico de Baleares.