El gobierno hebrero ha decidido coger el toro por los cuernos y no ha esperado más: A partir del próximo viernes, todo el país quedará confinado durante un periodo de 15 días, hasta el próximo 1 de octubre.
La causa es el extraordinario aumento de contagiados en los últimos días, con 4.000 positivos en las últimas 24 horas.
La orden de confinamiento implica que todos los negocios deberán cerrar y que la población tan solo podrá desplazarse en un radio máximo de 500 metros desde sus casas.
Aunque los servicios esenciales continuarán funcionando, el sistema educativo quedará paralizado. Los lugares de culto estarán abiertos aunque con ciertas restricciones y los aforos y reuniones de personas se verán reducidos al máximo.