El colegiado balear ha concedido una entrevista a los medios oficiales de la FFIB para valorar sus sensaciones tras el reciente estreno. "Como deportista, hasta que no te vistes de corto y saltas al césped a arbitrar y hacer lo que te gusta no te das cuenta de lo logrado. Fue una noche anterior diferente, complicado, porque emocionalmente fue bonito pero difícil", ha explicado.
"No cambié ningún ritual. Intento hacer lo mismo en el trato con los jugadores, cada jugador es un mundo pero para mí es igual hablarle a uno de Primera RFEF, Segunda o Primera", ha apuntado en la entrevista llevada a cabo por la Federació.
Mateu Busquets ha señalado que "no me marco objetivos en firme, cada día hacerlo lo mejor posible y si van llegando más avances, mejor. Mi primer partido arbitrado hace diez años fue un prebenjamín en el campo de la Penya Arrabal y estaba tan excitado que ni siquiera apuntaba los goles. Mi padre estaba en la grada, me acuerdo perfectamente".
"El recibimiento en el CTA de la RFEF ha sido muy buena, he tenido a Del Cerro en el VAR, para mí uno de los mejores árbitros españoles internacionales de la historia, fue como un sueño hecho realidad. Hay predisposición a enseñar y valoro los consejos", ha afirmado.
"El lunes pude estar en el nuevo curso de colegiados en la FFIB donde personas de 14 a 30 años sueñan con ser árbitros y pude darles consejos porque esto es algo bonito. Es importante que como institución, la FFIB, aunemos esfuerzos. Cada partido que me asignen para mí es un Madrid-Barça, así que lo que tenga que venir, que venga", ha subrayado.